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PRESENCIA DE LA AUSENCIA - VIDEO

Esta obra pertenece a la serie "Presencia de la Ausencia"

"Presencia de la Ausencia" forma parte de la colaboración con la investigadora Hope Kean del Evlab Neuroscience and Language Lab del MIT. En esta serie, incorporamos nuestras impresiones subjetivas en composiciones abstractas, realizando dibujos, proyecciones lumínicas, esculturas, videos, entre otros. Al combinar observaciones personales con investigación en neurociencia, nuestro objetivo es evocar el espacio liminal entre la realidad óptica y la capacidad de nuestra mente para la imaginación interior.

Buscamos materializar, dar forma a la tenacidad de la memoria. Las esculturas representan no solo estructuras físicas, sino también estructuras conceptuales: encarnan la dialéctica entre lo efímero y lo perdurable, entre lo tangible y lo intangible. Este juego de luz y sombra es un diálogo constante entre lo que vemos y lo que recordamos, entre el conocimiento científico y la experiencia vivida.

Cada pieza es un fragmento de nuestra experiencia, un intento de capturar esos instantes fugaces que, como imágenes residuales, quedan grabados en nuestra retina emocional. Este es nuestro diálogo con el tiempo, nuestra forma de explorar cómo la luz y la memoria juegan a las escondidas en las cámaras oscuras de nuestra conciencia. Aquí, en esta intersección entre luz y sombra, ciencia y arte, intentamos capturar la esencia de nuestro ser.

"Presencia de la ausencia", la parte en vídeo de su colaboración con el MIT, fue seleccionada para ser exhibida en Times Square durante el Armory Show del 2 al 8 de septiembre de 2024.

DESARROLLO CONCEPTUAL

“Todo acto de percepción es, en cierta medida, un acto de creación, y todo acto de memoria es, en cierta medida, un acto de imaginación” 

Oliver Sacks

La experiencia subjetiva de la percepción visual involucra interacciones complejas entre los estímulos externos y los procesos neurológicos internos. Fenómenos como los fosfenos y las imágenes residuales ejemplifican la naturaleza efímera de las experiencias perceptivas que surgen de esta interacción entre lo físico y lo mental. Este fenómeno visual se convierte en una metáfora del proceso de la memoria. Así como una imagen residual persiste detrás de los párpados cerrados, los recuerdos se aferran al telón de nuestra mente, a menudo más vívidos en su ausencia que en su presencia.

Estas sensaciones visuales luminosas han fascinado a filósofos, artistas y científicos durante siglos, ya que ejemplifican vívidamente la capacidad de la imaginación para evocar imágenes independientes de un estímulo visual externo, invitando así a reflexionar sobre los mecanismos neurológicos y psicológicos de la percepción y la memoria.

La vida de la artista en Miami, una ciudad bañada por una luz intensa y persistente, hace que, al cerrar los ojos, estos destellos que se resisten a desvanecerse parezcan acceder a su historia visual, proyectando patrones errantes que resuenan en lugares bañados por la luz infinita de la ciudad. Recuerdan a esos recuerdos profundos e íntimos que surgen desde dentro sin razón aparente, iluminando momentáneamente nuestra conciencia antes de desvanecerse nuevamente en la oscuridad.

Los recuerdos, como los fosfenos, no son reproducciones perfectas de la realidad. Son interpretaciones distorsionadas por el tiempo, las emociones y las experiencias posteriores.

La teoría matemática de la comunicación de Shannon planteó cómo los mensajes encuentran "ruido" o interferencia al atravesar un canal, dando lugar a distorsiones inevitables. Retomando paralelismos con este marco, este proyecto artístico busca explorar cómo la información visual se transforma al atravesar múltiples capas de mediación, desde representaciones neurológicas hasta algorítmicas.

Así como los mensajes enfrentan una posible distorsión en los canales de comunicación, las experiencias visuales también se alteran, ya sea por procesos neurológicos o por manipulación externa.

El proceso creativo inicial consistió en generar representaciones visuales únicas utilizando inteligencia artificial. Se le proporcionó a la IA un conjunto de insumos que incluían mis propios escaneos cerebrales, mis bocetos en blanco y negro, imágenes de neurociencia y conceptos textuales relacionados con la percepción. Esto le permitió al algoritmo interpretar y sintetizar estos elementos en imágenes novedosas, sumando su propia capa de abstracción o "ruido".

Estas imágenes generadas por IA se convierten entonces en un lienzo sobre el cual impongo, a su vez, mi interpretación artística. Ya sea manipulándola para convertirla en un video dinámico, trasladándola a diversos soportes táctiles, moldeándola en una forma escultórica, o abstrayéndola aún más a través del dibujo, introduzco otra capa de "ruido". Este "ruido" no es solo distorsión: es mi diálogo artístico y personal con el concepto original, haciendo eco de la práctica ancestral de los artistas que, en lugar de replicar la naturaleza, crean abstracciones que resuenan con verdades más profundas.

La obra final, por lo tanto, no es una representación literal de las imágenes de neurociencia. Es una abstracción, una metamorfosis que ha atravesado la mente algorítmica de la IA y la mirada interpretativa de la artista. Este proceso iterativo de transformación y reinterpretación invita a quien observa a contemplar la naturaleza mutable de la percepción, la interacción continua entre lo literal y lo abstracto, y las formas profundas en que el "ruido", ya sea biológico, tecnológico o artístico, moldea nuestra comprensión del mundo.

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© 2023 por Isabel Englebert Estudio

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