Esta obra forma parte de la serie Objeciones a la supremacía del objeto
EL INCALCULABLE VALOR DE UNA BUENA IDEA
Metal bañado en oro
76 X 25 cm
Esta obra nace de la exaltación de la importancia de la idea, y de la reflexión sobre las ideas mismas en su dimensión más física, que se materializa como ondas cerebrales. Existe una traducción del aspecto intelectual de un concepto que sucede en la mente hacia su aspecto material real.
Nuestro cerebro está compuesto por miles de millones de células cerebrales llamadas neuronas, que utilizan electricidad para comunicarse entre sí. La combinación de innumerables neuronas enviando señales al mismo tiempo produce una enorme cantidad de actividad eléctrica en el cerebro, que puede detectarse mediante un electroencefalograma. La combinación de la actividad eléctrica cerebral suele visualizarse como un patrón de ondas cerebrales, debido a su naturaleza cíclica, "ondulante". La actividad eléctrica en el cerebro varía según lo que la persona esté haciendo. Por ejemplo, las ondas cerebrales de una persona que está durmiendo son muy distintas de las de alguien completamente despierto, e incluso de las de alguien que está realizando una actividad cognitiva, razonando, resolviendo un problema.
Para la realización de esta pieza, la artista se hizo un electroencefalograma, mientras reflexionaba y profundizaba en los conceptos de esta muestra. La forma de la onda cerebral es la traducción física de la onda Beta, una onda cerebral de más de 40 Hz, relacionada con tareas de alto procesamiento cognitivo. Es la materialización formal del razonamiento y las ideas que dieron origen a todas estas obras de arte.
Por otro lado, el baño de oro es lo que expresa el gran valor de estas ideas, otorgándoles un sentido comúnmente asociado con lo precioso. La idea se convierte en un objeto de valor, codiciado, protegido y exaltado.



